jueves, 4 de febrero de 2010

Critica del silencio de los corderos



El “Silencio de los corderos" es posiblemente el thriller más relevante y popular de los noventa que triunfó por sorpresa contra todo pronóstico. Con un ritmo perfecto, las pistas adecuadas para mantener la tensión hasta el final y con un reparto que será (casi) más recordado por sus personajes, que por su nombre real. Hablando del reparto nos encontramos con una espléndida Jodie Foster interpretando a una frágil, pero a la vez poseedora de una hermética y extraña fortaleza, Clarice Starling, un Jonathan Demme en plena forma y, sobre todo, un actor, un personaje, un rostro, una voz y una mirada que han calado en el imaginario colectivo como pocas veces en la historia del Séptimo Arte. Hablo, claro, de Anthony Hopkins y su Hanibal Lecter, toda una magistral (y terrorífica) recreación que provoca fascinación, amor, odio, repulsión, admiración y miedo, mucho miedo, todo ello junto aunque pueda parecer una locura. Por supuesto, no sería una gran película que es sin su afilado guión, lleno de suspense, sin su sobria dirección y sin esa atmósfera opresora que la envuelve a cada instante. No resultaría tan notable, también, de no ser por su seco y elegante uso de la violencia (nunca gratuita), por su estupenda narración y por esos brillantes diálogos que están presentes en las demoledoras sesiones entre dos personas a merced de una especie de relación psicólogo-paciente, aunque ésta es mucho más íntima y abrupta, siendo imposible discernir realmente quién interpreta qué papel.

jueves, 10 de diciembre de 2009

viernes, 27 de noviembre de 2009

Gimp


Después de elegir las fotos seleccioné al pingüino de la foto usando a herramienta de tijeras, lo copié y lo pegué en la foto del desierto usando una capa, usé otras dos capas para añadir dos pingüinos más. También reduje el tamaño de cada uno de ellos. Retoqué el contraste de la foto y añadí un texto.

viernes, 20 de noviembre de 2009